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En Tiempo Real: La rata que cayó por su descuido y falta de pulcritud, y las que se arrepintieron

Hay historias de rateros que nos han cautivado a lo largo de los años. Como la de éste… Javidú Crispín. Y es que lo más importante en la historia de una rata es tratar de no dejar rastro para que no te cachen, pero hay historias de ratas que canchan por mensos.

Lo primero que notaron los habitantes de una vivienda ubicada en el condado de Ventura, en California, Estados Unidos cuando ingresaron a su casa el 7 de octubre del año pasado, fue que los habían robado y desde entonces se sigue un proceso a un tipo que hoy conocemos como el menso que no le bajó al baño.

Niños, si están viendo esto, inténtenlo en casa.

El ladrón había utilizado el baño y no había tirado de la cadena después de haber cometido el robo en esa casa. De inmediato y de acuerdo al relato del sargento Dean Cook, de la oficina del alguacil de Ventura, los afectados llamaron a la policía.

Lo que el delincuente había dejado en la taza a su paso por la residencia, y más exactamente por su paso estomacal, era suficiente para obtener una muestra de ADN que podía servir para su identificación del ratero.

Ahora sí que la ca... y lo cacharon. "Lo que se obtuvo en el lugar les permitió a los científicos forenses sacar un perfil de ADN que se entregó al FBI para su verificación", eso lo explicó Cook y al ratero lo detuvieron. Todo por ser tan…


Pero hay de ladrones a ladrones. Como estos dos ladrones "avergonzados" que increíblemente decidieron devolver una moto pequeña que habían robado, luego de ser tachados como "perdedores" en redes sociales.

Sucedió en Vancouver, Canadá y no en Veracruz, para nuestra desgracia.

Luego del robo, familiares del niño publicaron un mensaje en Facebook pidiendo ayuda para recuperar la moto que unos "perdedores" le habían robado a un niño, se aprovecharon.

Le hurtaron a un chamaquito que apenas aprendía a andar en ella, por eso los llamaron a cada uno de ellos perdedores. Los rateros se sintieron terrible. Le habían robado la moto a un chamaquito y les dolió que les dijeran perdedores.

La sorpresa para los afectados llegó cuando la moto apareció al día siguiente con el tanque lleno, un nuevo candado y una nota de los ladrones ofreciendo sus disculpas. "Lo sentimos por robar la moto de tu hijo, asumimos que le pertenecía a algún adolescente que ya era demasiado grande para seguirla usando -según los arrepentidos ladrones-, esperamos que puedan encontrar en sus corazones el poder perdonarnos", decía la nota firmada por "dos adolescentes arrepentidos que aprendieron su lección".

Qué hermosa historia. Las ratas también lloran. En Tiempo Real.