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Con larvas, sucia y olor fétido, habitantes de Tláhuac reciben agua

Debería ser inodora e incolora, sin embargo el agua que llega a las casas de la colonia Selene en la delegación Tláhuac, no es la habitual. A pesar de que pagan el servicio, el líquido llega sucio, con mal olor y larvas.

En casa de Emma la cisterna se lava cada dos meses y cuentan con purificadores y filtros de agua; aun así el líquido es verde.

"Llega con unos gusanitos chiquitos que se mueven bien rápido, chiquititos", relata Emma.

El problema del agua, asegura, lleva varios años en la demarcación, lo peor es que no está segura de la calidad del líquido que le suministran para beber o realizar sus actividades domésticas.

"Imagínese para bañarse, uno tiene que meterse con los ojos bien cerrados y a veces con garrafón. Es una porquería el agua", comenta Emma.

UnoTv realizó un recorrido en la zona para verificar la calidad del líquido que se suministra en la demarcación. En cinco casas la situación es la misma: agua sucia.

Mario vive a unos metros de Emma y el líquido que llega a su hogar es color café, por ello decidió comenzar a comprar agua en pipas.

"Hicimos la contratación de la pipa, nada barata, de hecho nos la cobraron, fueron casi dos mil 500 de agua", cuenta.

Reprobados en calidad de agua

Según el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), debido a que la calidad del agua en la delegación Tláhuac es mala se construyó una planta potabilizadora en la colonia Selene.

La construcción tuvo una inversión de 97 millones 287 mil 567 pesos, beneficiaría, por lo menos, a 20 mil habitantes de dicha colonia, no obstante, los vecinos aseguran que la planta no abastece de agua limpia a la zona.

Héctor Reyes, director de Agua y Potabilización de SACMEX, afirma que se trata de un caso aislado pues no han recibido quejas de otras colonias.

Sin embargo, el reporte periódico de calidad del agua de la dependencia  revela que de enero a mayo de 2018, la delegación Tláhuac no recibió agua clorada en 10 ocasiones.

Las autoridades aseguran que la ausencia de cloro no causa riesgos, aunque admiten que no cumplen con la ley.

"Indirectamente no afecta, nada más que no cumplimos con la norma. Normalmente el agua debe ir clorada por el tiempo que está en la cisterna o en el tinaco. Porque puede ser que, si no tiene cloro, se produzcan algunos microorganismos", argumenta Héctor Reyes.

En entrevista con UnoTV, el ingeniero también advirtió que el agua de la zona podría tornarse de un color rojizo o amarillo y tener un olor fétido, debido a un probable exceso de manganeso, hierro o ácido sulfihídrico.

Las zonas oriente, sur y sur-oriente de la Ciudad de México son las que más sufren de mala calidad en el agua.

"Si les llegara a ellos esta agua, ni se bañarían", comenta Mario, pues cuenta que algunos habitantes comienzan a padecer irritación en ojos y piel por el agua que reciben.

Reportajes especiales, UnoTV